Eurofrikismo
Baila Chiki Chiki
Ya pasó. Ya acabó Eurovisión. Y un año más el mismo cachondeo de números y puntos.
Si alguien pensaba que esta edición sería diferente se equivocaba. Desde hace ya varios años Eurovisión ha perdido todo el prestigio e interés que suscitaba en la década de los. Ha pasado de ser un festival musical o un desfile de frikis, a cuál más esperpéntico. Igual de ridículo resulta el momento de las votaciones: todos somos capaces de adivinar a quién dará 12 puntos cada país y quién posiblemente ganará.
Así pues, pasada esta pantomima sólo cabe esperar que el fenómeno Chikiliquatre se haya quedado en Belgrado. A pesar de ser una actuación cutre, sin estilo y algo bochornosa creo que reivindicó muy bien el sentir de muchos de nosotros: puesto que Eurovisión no es más que un concurso friki lleno de favoritismos, vamos a mandar lo más hortera que tengamos para así estar a la altura del paupérrimo nivel del pseudo festival. Vamos, que nos hemos reído en la cara de Eurovisión.
Por cierto: ganó Rusia, por si a alguien le interesa.




